Después de Help no pensé que hubiera más cosas para sorprenderse. ¡Qué equivocada estaba! Ahora entiendo que los humanos nos podemos sorprender cada día, así tengamos la rutina o el itinerario más inconforme del planeta. Todos los días hay algo nuevo en muchos sentidos, por eso también es que a veces nos invade un sentimiento de querer hacer más cosas de las que ya tenemos dispuestas en nuestra vida y a menudo, según los cambios de la luna, nos preocupamos por avanzar.
El siguiente encuentro fue por televisión. Un especial que pasaron a eso de las 11.00 o 12.00 de la noche en un canal colombiano, cosa que es extremadamente rara, tan rara, que no he vuelto a ver uno de esos especiales en los canales de mi país.
Era de la época temprana, del Yeah, Yeah, Yeah. No recuerdo las canciones, porque en ese tiempo no las conocía, pero recuerdo que estaban con sus trajes lindos, con la imagen pulcra y estilizada. En una gritería impresionante de jovencitas enloquecidas y (aunque no se diga nunca) con la presencia de algunos chicos en el público que se animaban a ir a los conciertos y también disfrutaban.
Lo que más me gusta de esos conciertos es el derroche de energía que emitían los Beatles; incluso esto de lo que hablo se puede apreciar de una mejor manera en el mini concierto en “Sweden” para un programa del año 64 en donde empieza Paul animando a la gente a que de palmadas, le pegue al piso o simplemente haga ruido. El ambiente se calienta con sólo dos canciones, la gente está animada y los 4 mueven sus melenas al ritmo de guitarras, bajo y batería; luego los presentan, piden otro número y toda la gente anda moviéndose en su mismo puesto; al terminar el público grita para que canten otra canción en contra del presentador que ya iba a acabar el programa… canción, en la cual se exaltan, especialmente Ringo tocando rápida y enérgicamente mientras los otros chicos rasgan y bailan. Lo que permite la admiración de todo el mundo. Y con 4 números hacen todo un espectáculo.
Hubo algo muy gracioso en el especial que vi en ese entonces, empezaron a mostrar a cada beatle, con su nombre al lado en letras blancas. Al último que presentaron fue a John y aparte le pusieron una frase que decía; “Sorry girls, He is married” (Que pena chicas, ésta casado) con lo que quedé como con una sonrisa de oreja a oreja pretendiendo que no se acabara; y por primera vez sentí un sentimiento de nostalgia por tiempos ajenos a mí, a mi edad. Estaba muy agotada y quedé rendida en la cama, me quedé dormida al instante. Para mí no es difícil dormir, el sueño me agarra en un dos por tres, lo difícil es levantarme. Sólo las responsabilidades han permitido que falte a la regla de descansar placenteramente y de renovar mis energías. Y es que mi cuerpo es muy inconforme, no tiene límite de tiempo para estar en una cama, o en sofá… hasta en el piso duerme. ¿Quién habrá inventado que lo necesario eran 8 horas? ¡Please don´t wake me, no, don´t shake me, leave me where i am, i´m only sleeping!.
Después le comenté a mi padre de lo que había visto y el quedó complacido como diciendo, ¡tú eres la única que comparte mis gustos!. Todavía lo dice, claro que peleamos siempre, por bobadas.
Luego de muchos meses después, en noviembre del 2001 cuando yo terminaba séptimo grado de bachillerato murió George Harrison de cáncer pulmonar, estábamos viendo las noticias de nuevo con mi papá, cuando escuchamos la tragedia, él dijo algo como; ¡no puede ser! Se murió, ¡George Harison!.
Eso da algo raro en el estómago, a mí me dolió, pero ni siquiera el 1% de lo que le debió doler a los allegados y ni siquiera el 10% de lo que le debió doler a un fan comprometido, simplemente porque estaba empezando a conocerlos, no los había experimentado por completo y aunque aún no lo hago, hoy me dolería mucho más. A mi padre también le dolió, lógicamente más que a mí, pero los hombres casi nunca demuestran nada. Recuerdo que me dijo"...ya sólo quedan dos, John primero asesinado y ahora George de cáncer..."
Bueno yo escuché lo de George, pero espérate papi!, John asesinado? Cómo fue? Y me contó la historia del "fanático-demente", lo cual no podía creer. Si aún soy inocente, en ese tiempo lo era al triple; entonces me pareció una historia terriblemente absurda, aún me pregunto qué habrá sentido su asesino llevar el peso, no sólo de una muerte, sino el peso de la tristeza de tantos y tantos fans.

Luz Maria,no puedo decirte que esta tercera parte este mejor que las otras dos,porque las tres me me gustan por igual ,y estoy de acuerdo con Rafael en que es una delicia leerte e ir recordando, por medio de tu diario ,a los Beatles y sus canciones.Estoy segura que más de uno y una, que lo hayan estado leyendo han escuchado su música estos días ,si hacia tíempo que no lo hacian.
Un abrazo.........
Luzmaria
Me dirás que soy un pesado, pero me tienes gratamente sorprendido por tus relatos tan bien construidos, con una madurez fuera de lo normal; al margen de eso, si ya el asesinato de John me impactó por lo que tuvo de inesperado, no lo fue menos el de George que me dejó helado. Se me derrumbaron de golpe todas las ilusiones de ver envejecer junto a mi, al grupo que me hizo descubrir la música cuando tenía más o menos tu edad. Bueno, antes de la desaparición de John, ya nos habían dejado músicos míticos como Jim Morrison, Janis Joplin, Jimi Hendrix, etc. Seguramente tu papá los recuerde.
En fin, Luzmary, es una gozada leerte y que me hagas recordar.
Un beso.
Perdona, quise decir Luzmarina
Mar, me hace sentir muy bien tu comentario, te agradezco que subas el ánimo de ésta plebeya para la escritura. Estoy encantada de que exista gente cómo tú que lo valora, no porque en realidad yo lo merezca mucho, sino porque demuestra tu gran valor y sensibilidad. Muchas gracias.
Mi queridísimo Rafael, jamás te diría que eres un pesado, tal vez, te diría que me falta muchísimo para llegar a tu escritura. En verdad, a todos nos agrada que nos elogien y tu lo haces de una forma encantadora conmigo.
No sé de dónde sacaron el Luzmaria, me imagino que Luzmary en español, pero no tienes que preocuparte por eso, en realidad mi nombre es Luz Marina, pero escogí el Luzmary como mi nombre artísitco (je);
y respecto a los músicos míticos que nos dejaron, aunque es una lástima, como lo és cada vez que muere alguien, siempre me queda algo de alegría, porque al menos ellos lograron hacer muchas cosas antes de partir y nos hacen felices cada vez que los oímos.
Sigo con mucho interés tus largos artículos.
Me pasaré por aquí a menudo.
Un beso.
Pásate las veces que quieras. El beso lo recibo de gran agrado Mariana. Me honra tener visitas de gente que escribe tan bien.
Luzmary, en cualquier caso, tu nombre, Luz Marina, hace justicia a tu modo de escribir, de forma clara y amena, y no hace sino reforzar la claridad de tus ideas.
Un beso.
wow,nunca me sentí tan halagada, gracias rafa.